Existimos para que nadie camine solo.
Creemos que la soledad es la pandemia silenciosa de esta generación. La respuesta no es otra app — gente cerca, encontrándose en persona, una y otra vez, hasta que se vuelve familia.
Cinco principios no negociables.
Para personas e iglesias. Sin costos por miembro.
No vendemos información ni entrenamos modelos con ella.
La app empuja al café, no al scroll.
Cada miembro tiene un nombre. Ningún algoritmo lo borra.
Publicamos ingresos, gastos y prioridades cada trimestre.
Empezó con una hoja de Excel.
En 2022, una iglesia de Quito intentaba seguir a 240 personas con hojas de cálculo, grupos de WhatsApp y memoria. Muchos quedaban fuera — no por falta de amor, sino por falta de herramientas.
Un fin de semana, tres voluntarios prototiparon una app simple para ese problema. Hoy MiBarca existe en 32 iglesias de Ecuador y Colombia, opera como fundación, y sigue siendo gratis para todos.
Cuatro personas, un equipo de tiempo completo.
Trabajamos con sueldos justos publicados en el reporte trimestral. Cero stock options, cero exit. Lo más cercano a una vocación que la tecnología permite.
No estamos solos en esto.
Aliados estructurales, donantes recurrentes e iglesias que comparten infraestructura. Cada nombre es público y aparece en el reporte trimestral.
Esto recién empieza.
Si quieres ser parte — desde tu iglesia, donando, o sumándote como aliado — hay lugar para ti.